27 may. 2014

Encierro Villamanta 24/5/14 by RGH

A Toro Riesgo!!!!

ENCIERRO VILLAMANTA 24/5/14. Tramo inicial y central

Encierro cortito el de Villamanta. La gente del pueblo estaba molesta porque el remolque que se coloca al final de la calle del Río Tajo, esquina con el Río Miño, estaba girado, sin apenas sitio para subirse y sin estar este bien sujeto, haciendo que cada vez que alguien se subía en el remolque de dos ejes, este balanceara peligrosamente. Muy buena mañana, gran ambiente, taurino y futbolero, aunque lo habitual era hablar de toros, de San Isidro, de la puerta grande de Perera del día anterior, en todos los corrillos se escuchaban apuestas de la final futbolera de la champions entre los dos equipos madrileños.

El recorrido, cortito, con la recta de salida en bajada por la calle del Río Tajo, giro de 90º a la derecha por el Río Miño, donde los novillos se templan un poco más, y un nuevo giro para entrar en la plaza. Insistimos en que sería estupendo que alarguen algo más el recorrido, por la calle Guadalquivir, saliendo desde el camino Barranco Cañada. Esto provocaría que el ímpetu y fogosidad con la que salen, lo dejasen en la subida de Guadalquivir y ya en la bajada y la zona llana del final ver unas bonitas y ajustadas carreras.

El encierro comenzó con unos diez minutos de retraso, con seis utreros de la ganadería de Jaral de la Mira. Muy bien presentados, un peso muy aceptable para una plaza portátil de una pequeña localidad madrileña de poco más de 2.000 habitantes limítrofe con Toledo. La ganadería toledana que en sus orígenes comenzó con el encaste coquilla, incorporó reses y sementales de Baltasar Ibán, criándolos por separado. En la década de los 90 elimina todo lo coquilla, quedándose únicamente con Baltasar Ibán.

Los seis utreros se soltaron de dos en dos, directamente desde el camión, junto a tres mansos que subían desde la plaza y esperaban pacientemente a que los novillos bajasen. Esto implica que rara vez salgan todos al unísono, y que los toros cojan rápidamente velocidad por separado. Fue frecuente observar como varios jóvenes citaban al toro desde los laterales, alguno incluso desde el suelo, apreciándose una bella imagen con el animal girando la cara prácticamente en el aire. En la última carrera, el primero de los toros se cruzó de lado a lado de la calle, haciendo que los corredores también tuviesen que cruzarse, pero también vimos como un mozo se puso a correr en contra dirección a la manada de bueyes y el toro colorado, el más grande del encierro, corriendo peligrosamente entre  el muro de piedra  y el toro, en poco más de un metro. Quizás le salvó la acera con bordillo, ya que los animales cortaban bastante por la curva. En esta misma carrera hubo otro momento de peligro en la pequeña recta de la calle Río Miño, cuando un joven tropezó y cayó en la cara del primer utrero. Sabiamente no le pudo el nerviosismo ni el miedo y supo aguantar en el suelo con los brazos protegiéndose la cabeza. En ese momento un grandísimo corredor, que es fácilmente identificable por su gorra blanca, en vez de seguir corriendo como hace habitualmente en la cara del toro, paró y empezó a distraer al animal con palmadas para que este no se fijase en el chico del suelo. Magnífico el quite de David, bravo, es un seguro correr al lado de gente como él.

En la plaza se soltaron dos vaquillas para que disfrutasen los más jóvenes.


Fotos realizadas by RGH








































































































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